La corte de Distrito que preside el Juez Manuel Arrieta recibió el 14 de noviembre, y ya está procesando, la demanda contra la anexión de tierras por parte de la Ciudad.
Se trata de una apelación administrativa por fallas en la presentación de documentos y declaraciones de empleados de Sunland Park que presentan errores graves y podrían a llevar el acto a ser declarado nulo brevemente.
Esta es la primera de dos anexiones que la ciudad quiere llevar a cabo. La segunda es sustancialmente más grande y debería sufrir el mismo destino que esta primera.
Tanto el PNZ local, cuerpo de la ciudad que determina la planeación y zonificación, como las autoridades del condado han objetado la anexión. En una reunión pública del condado uno de los comisionados dijo “no sé por qué ellos insisten en este camino. La verdad es que es difícil de trabajar con la ciudad pues ellos hacen lo que quieren. No escuchan a nadie”. Los promotores de la idea la describen como un gran plan para extender las fronteras de Sunland Park, pero los desarrolladores han dicho que esto se podrá construir recién en unos 5 años, por lo que se cuestiona el apuro de aprobar el tema cuando un nuevo cabildo, con muy diferente punto de vista, reemplazará al que tiene ante sí la decisión.
Muchos miembros de la comunidad cuestionan el apuro en casi duplicar el tamaño de Sunland Park a seis semanas del cambio de autoridades y siendo público que el nuevo cabildo -que representa la voluntad popular expresada en la pasada elección- tendría una mayoría de 5-1 que estaría en contra de esto.
Se estima que la apelación presentada ante el Juez Arrieta prosperará y el costo de resolver el embrollo legal creado por decisiones del presente cabildo quedará a cargo del cabildo entrante. Algo que deberá ser aclarado muy pronto.