Amigos ególatras y narcisistas, por si no son lo suficientemente felices con las selfies y compartir sus instantáneas por doquier, ahora se pueden comer a ustedes mismos gracias a las tostadoras que imprimen su adorable perfil en el pan de molde.
Lo más grave del asunto no es que haya una iluminada empresa a la que se le haya ocurrido el invento, sino a varias.
Una de ellas es de la compañía Hammacher Schlemmer. Su tostadora viene en un principio con una placa de prueba para comprobar cómo funciona y, si le gusta lo que ve, entonces mande una de sus mejores autofotos y le enviaran en un par de semanas la placa personalizada con su sonrisa.
El funcionamiento es sencillo: se introduce la placa de metal con su carita en la que se ha troquelado tu foto -al cabo sólo cuesta menos de 75 dólares- y el pan se tostará más en las zonas sin metal. Una vez esté lista la rebanada, se verás en ella.
Un modelo similar es el que propone la compañía Vermont Toaster. “No tiene que ser famoso o ser Jesús para tener una cara en un pan tostado”, aseguran en su web. Sólo debe mandar su imagen a la compañía a través de su página en internet y ellos procesan la imagen, con la que crean la placa personalizada de la tostadora y listo. Eso sí, el precio de este pequeño electrodoméstico es un poco superior a la Hammacher Schlemmer -alrededor de 80 dólares-.
Los de Vermont Toaster ya tienen experiencia en esto de estampar caras en trozos de pan: son los responsables de que alguna vez hayamos visto la cara de Jesús en una tostada -de ahí la referencia en la web-. Con el paso del tiempo han ido incorporando a su catálogo imágenes de la Virgen María, el símbolo de la paz y hasta de Edgar Alan Poe.
Lo que no especifican ninguno de los dos modelos es si se puede mandar más de una placa para que cada miembro se coma la tostada con la cara que quiera: la familia que es narcisista unida permanece unida.