El Zorro

El Zorro anda muy alegre viajando a todas partes pues con eso que los humanos llaman elecciones que lo invitan a ver como hacen como que se hacen garras, pero en verdad también muchos hacen como que saben y no saben ni de lo que hablan y menos de lo que les preguntan. O sea, hacen como que hacen sin hacer, ¿se entiende?

Eso sí, ya anda medio mal de la panza pues se la pasa comiendo puras galletas y toma refrescos que le convidan como para hacer más llevadera la cosa. Aunque, a decir verdad, una vez le dieron unas galletas dizque “de animalitos” y la broma no le cayó muy bien… “Ya es bastante con que me usan el nombre en la tele los de “Fox”, pero eso de comer panes que llaman marranitos y las consabidas galletas de animalitos… ¿qué dirían si en la selva hacemos croquetas y les ponemos ‘de humanos’?”, pensó.

“Estos humanos… dicen que son mejores que los animales de la selva, pero se la pasan colgando cosas con sus caras en las cuevas de los vecinos sin preguntarles, después vienen y los pintan, rompen o se llevan los de otros también sin pedirle permiso a nadie. Si le hiciéramos eso al león o peor al elefante nos corren y nos quedamos sin cueva”, reflexionó. Es que en la selva de los animales las cosas ya están resueltas desde hace rato. Mandan los que más saben y los otros los respetan. A veces les toca a los más viejos que tienen harta sabiduría. Otras veces al más fuerte, que tiene la obligación de cuidar a los demás. Todo el mundo tiene una posición y un trabajo asignado y a los que no respetan las leyes de la selva los sacan del grupo, o los mandan con los humanos para que entiendan que hay cosas mucho peores.

En fin, que mientras trataba de digerir su más reciente atorón de galletas y refresco se empezó a escuchar un ruido tremendo. Pensó correr, pero la curiosidad le ganó y escondido, agachado detrás de un árbol, vio a gente revolviendo la tierra cerca del rio. Como que estaban subiendo el bordo o bajando el rio. “Y ahora, ya nos van a quitar el agua también”, se espantó. “Ya no les alcanza con tener dos puentes donde pasan con sus carros y soltar el agua del rio cuando quieren. No señor, esta gente esta amontonando la tierra para que el agua no se salga y les inunde sus cuevas”, pensó. Pero se quedó escuchando de lejos a ver si entendía mejor de que se trataba. Y ahí fue donde se enteró, aunque no entendió mucho, que parece que la idea es justamente poner el rio donde debe ir y hacer sus cuevas más seguras. Que se iban a ahorrar una lanota (aunque las ovejas se asusten) y que era mucho el beneficio. Dijeron que eran los que ellos llaman federales los que estaban haciendo el trabajo y que la gente iba a estar mejor. “Estos de Sunland ya andan haciendo lo mismo que escuché en Hatch con lo del rio”, dijo bajito. “Lo que no entiendo es por qué se la pasan peleando entre ellos en vez de ponerse contentos y hasta hacer una fiestota cuando hay algo bueno… ¿será que dejarían de ser tan… humanos?”

Y hasta ahí por esta vez. Sean más animales y menos humanos… El Zorro sabe por qué se los dice.

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