La Vida en Autobus: Sorpresa para las Fiestas

Carolina y Luis querían estar con los nietos en los días festivos. “Viven un poco lejos en Las Cruces”, dijo Luis y Carolina agregó “si le pedimos a nuestros hijos que vengan por nosotros ya no será una sorpresa”.

Había que encontrar la forma de llegar sin despertar sospechas. Tiempo atrás andaban de visita por lo de unos amigos y tomando un rico cafecito la charla los llevó a enterarse de que Mario, hijo del matrimonio, finalmente se inscribió en la universidad. “Nunca hubiera sido posible antes de que pusieran el autobús aquí cerca”, les explicaba la dueña de casa. Ahora el joven podía ir y volver seguro y rápido casi a diario y además usaba la internet a bordo gratis durante el viaje para seguir estudiando. 

Luis le preguntó a Mario si todo eso es caro. “Tienen descuentos para adultos mayores y estudiantes”, contestó orgulloso el muchacho que veía en esta charla la oportunidad de ser él quien explicara algo a sus mayores y continuó “en el autobús tienen horarios para que sepa a que hora pasan y hay un número donde se puede llamar para información. Es el 575 323-1620”.

Los abuelos decidieron probar lo que el joven les había contado. Llamaron y cuando ya estaban preparados caminaron unas cuadras unos minutos antes de que apareciera puntualmente el camioncito blanco a la distancia. Iban cargados con algunos regalos en una caja y dos bolsas No muy pesados, pero algo difíciles para subir. Entre Luis y el chofer ayudaron a Carolina a acomodarse. “Que rica la calefacción” pensó la señora mientras Luis no paraba de hablar de la sorpresa que se llevarían los nietos cuando los vieran. “Ya verás cuando abran la puerta y nos vean con los regalos que les llevamos”, le dijo a su esposa.

Llegaron a Las Cruces en menos de una hora y se bajaron a dos cuadras de la casa de su hija y nietos. “Ahora veo por qué Mario lo usa seguido”, platicaba Carolina un poco agitada siguiéndole el paso a Luis que quería llegar a ver a la familia.

Y sí, así fue que los abuelos llegaron a casa de Susana, su hija y el yerno Pablo… que se estaban preparando para llegar por sorpresa a la casa de Carolina y Luis, con los nietos, y festejar juntos las fiestas… pero no por nada los abuelos les ganan en años y experiencia y fueron ellos los que sorprendieron a los más jóvenes… 

“Venir en autobús valió la pena”, dijo la señora emocionada. Ahora sólo queda cumplir la promesa a los nietos de darse una vuelta todos juntos cuando regresen.

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