El Zorro

¿Qué pasó mi gente?, ¿Cómo los va tratando la vida en época de filas en los puentes, filas en las tiendas, filas en el súper…  más filas en todos lados?

Andamos todos con la mirada puesta en un par de días de descanso, quizás. Unas navidades con los nuestros si andan cerca y un año nuevo sin dolor de cabeza al día siguiente de andar de fiesta… por no contar como desaparecer del “feis” las fotos que nos tomaron la noche anterior…

Después de escuchar un millón de veces el “cómo pasa el tiempo” y andar abrazándose con gente que no conocemos en algún lugar del que a gatas recordamos la dirección, atorados con uvas, valijas olvidadas en la puerta y ropa íntima roja y de estreno, nos disponemos a olvidar por un rato la vida de siempre con un poquito de esperanza de que el año que viene traiga salud, más dinero, menos impuestos y nos acerque cosas que nos hagan más felices. Menudo encargo que le cargamos a las uvas… las valijas o la ropa interior, ¿verdad?

En fin, que El Zorro quiere compartir buenas noticias. (tambores de suspenso, por favor) Y vienen de Sunland Park, señoras y señores. Aunque cueste creerlo, la maltrecha ciudad a la que le han pasado calamidades que ya perecieran de bíblicas proporciones, ahora brilla por un acto de justicia divina (eso por seguir con el espíritu de las fiestas). Ya era tiempo de que a alguien se le ocurriera lo que El Zorro les comparte y que es digno de ser imitado en toda la región. Miren…

En una junta del cabildo una dama (tenía que ser mujer) recientemente reelecta en su cargo pidió públicamente que se le haga justicia a la raza y que las juntas se realicen en español con traducción para los que no saben el “espanich”. Esto debió haberse hecho hace mucho… pues la raza es como nueve de cada diez… en Sunland, Anthony y más allá. Toditito el cabildo sabe la lengua de Cervantes, o sea lo que están leyendo ahoritita mesmo. Casi, casi, todos los funcionarios también. No alcanzan los audífonos de traducción que reparten cuando hay junta de tanta gente que no sabe de lo que hablan, pero hacen el esfuerzo de darse la vuela a ver qué está pasando.

Mire mi gente y póngase a pensar: ¿Será que hay a quien le beneficie que usted no sepa cómo, quien, en que o de donde sale la lana que se gastan? Hágame el favor y enójese. Todos ven como la “mánayer” se quita los audífonos cuando le gente le habla en español… y hasta cara de fastidio pone. Pedirle que sea elegante y sonría esta canij… digo “difícil”, pues se le nota un aire de desprecio que le cuesta ocultar. Este tipo de persona nos trata con arrogancia, como que nos está haciendo un favor desperdiciando su talento con nosotros, simples mortales que osamos darle chamba y su sueldo respectivo.

Ya anda una petición en circulación pidiendo que las cosas se hagan en nuestro idioma, que en opinión de El Zorro no sólo no nos divide, nos uniría como los verdaderos dueños de nuestras ciudades.

Es tiempo de fajarse y de ponerle nuestra firma a la petición… y los que vivan cerca de Sunland Park préstenle atención a este asunto. Es algo que nos conviene a todos.

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